El repertorio musical sefardí es de gran riqueza y originalidad.
A la belleza de sus poesías, se le agrega la vivacidad de sus melodías
y de sus ritmos.
Al ser recogidas las canciones en distintos lugares del mundo, cada una de ellas trae colores propios, característicos de su lugar de origen.
Muchas veces encontramos un mismo texto en distintos lugares, cada uno de ellos cantado con una melodía distinta.
Las canciones reflejan momentos tristes y alegres, amores y desamores, la alegría de la vida y los pesares de la muerte. Algunas canciones nos cuentan historias de la España antigua, nos cuentan de un casamiento, de las andanzas de un rey,
y muchas otras cosas más.
Ahora, y desde este sitio, los invitamos a acercarnos a este repertorio.
Hemos colocado en esta página algunos breves fragmentos de cuatro
canciones de nuestro repertorio.
Los invitamos a escucharlos y esperamos encontrarlos pronto, personalmente,          en algún momento, en algún lugar... 

Una matica de ruda refleja el diálogo entre una madre y su hija, que le cuenta que un mancebo le dió una matica de ruda. La madre le aconseja que tenga cuidado, que más vale un mal marido que un nuevo amor. Pero la hija le contesta que la peor maldición es tener un mal marido y que un nuevo amor es como la manzana y el limón.
El fragmento que van a escuchar comienza con un solo de
kanún, ejecutado por Mario Kirlis.

Si verias a la rana es una canción recogida en Bulgaria.
El estribillo es turco y dice "yo a ti te amo, te amo mucho".
El ritmo es usado en Grecia ( 9 = 2 + 3 + 2 + 2).
Nuestra versión está realizada con una base de percusión y el "ud" doblando la melodía.

Hija mía mi querida es una canción recogida en Oriente.
Cuenta una conversación entre una madre y su hija.
La madre le pide que no entre al mar porque hay tormenta, la hija, que sufre de mal de amores, le contesta que ojalá las olas la arrebaten y se la coma un pez negro y así se librará de sus sufrimientos.

Día y noche ruego a Dió es una de las más bellas canciones de este repertorio.
Fue recogida en Esmirna. El texto dice, día y noche ruego a Dios que me haga pájaro, para poder volar y alcanzar tu amor.